martes, 19 de enero de 2016

"AYER TE VI"


"AYER TE VI"


Más de ocho meses pasaron hasta ayer, más de ocho meses sin verte, sin olerte y sin sentirte.
Ocho meses de ser unos días cuerdo, los que menos y otros loco, los que más, meses en los que te odié, meses en los que te amé, pero sobre todo meses en los que te añoré.

Meses en los que lloré, en los que reí, y en los que me abrazaba por las noches para no sentirme tan solo.

Meses en los que no tocaba fondo, no sabía que estaba sobre una sima, meses de encontrarme siempre tarde.

Pero ayer apareciste frente a mi, sentada, paciente, esperando, (yo y mi manía de llevar un reloj sin manillas), exactamente como la primera vez.

Tan guapa como siempre, quizás más, tan tímida como siempre, quizás más.

Como podía echar tanto de menos tu olor, tus ojos y tu voz, creía que lo tenía claro pero ayer fue como un bofetón.

¿Cómo te va?, ¿Qué has hecho este tiempo?, ¿Te enamoraste?.

Preguntas que entretenían a mi mente, mientras me encontraba absorto en tu boca, mientras me perdía en tu pelo, mientras admiraba tu tranquila calma.

Ayer te conocí, aun conociéndote de muchos años, ayer supe que te quería coger la mano y decir acompáñame, no cometeremos los mismos errores.

Hoy quité las fotos que tenía por casa, ¿para que?, si ahora tengo tu recuerdo reciente, muy alejado, del que se había instalado en mi mente.

Hoy desnudé mi dedo, porque sé, que esa marca me acompañará de por vida.

Hoy empecé a vivir, hoy empecé de cero, contigo o sin ti.

Gracias por vivir.


miércoles, 6 de enero de 2016

"POR SI VUELVES, NO ECHO LA LLAVE"


"POR SI VUELVES, NO ECHO LA LLAVE"

El otro día no eché la la llave, para que sea más fácil entrar si un día decides volver.
En la nevera tienes sopa por si vienes con hambre y en la bodega vino por si tuvieras sed.

Las ventanas abiertas para que se vayan los malos recuerdos y las puertas cerradas para que no escape tu calor.

El pasillo recién pintado, porque así lo manchamos a nuestro ritmo, lo demás como siempre, una habitación azul, la otra rosa y la última negra para no repetir errores.

Fotos y notas por toda la casa, para que sepas que tu presencia no se fue nunca.
Siento que el nórdico ya no huela a ti, lo tuve que lavar para no volverme loco. Las cortinas limpias pero con olor a humo y ¿la cama?, No te preocupes la cama ya no chirría.

El armario vacío, para que lo llenes con tu presencia, y los cajones con tus pañuelos, el rincón tuyo sigue vacío, puedes traerte tu caja de recuerdos si quieres.

Perdona por el suelo, está desgastado de fregarlo, demasiadas lágrimas lo ensuciaron.
En un alarde de independencia, cambié el salón de sitio, exactamente al contrario de como tu lo querías. Pero te acostumbrarás rápido ahora hay más luz.

Las plantas siguen vivas, aunque las riego menos de lo que riego mi garganta, ahí siguen.
Y los gatos... los gatos te esperarán como siempre en la puerta.
Y yo... yo te esperaré al fondo a la derecha, donde te llevo esperando toda mi vida.

martes, 5 de enero de 2016

"QUE HACER"


"QUE HACER"



¿Que hacer, cuando no queda por hacer nada?

¿Que decir cuando no hay nada que decir?


¿Como vivir cuando no hay nada por lo que vivir?


Esperar si mañana sale el sol, si mañana suena otra vez esa canción, si quizá una sonrisa te da los buenos días.


Esperar lo inesperado, con la sensación de que ya no toca aquí, que ya tocó demasiado.


Una lotería a la cual ni un número juego, una rifa de la que ningún boleto llevo.


Esperar por lo menos a ser recordado, esperar por lo menos haber sido amado,

esperar con un reloj sin manillas para no saber cuanto tiempo llevo esperando.

Lucha, estudia, trabaja, se correcto y educado, y más de una hostia me he llevado.


Las hostias que da la vida, las que no esperas y las que se ven venir, que ni una he 

esquivado, no me deja mi jodida nariz.

Como un saco de boxeo, duro como una roca, pero moldeable al sinsentido de los puños lanzados al vacío.


Viejo y cansado, colgado de unas cadenas que le recuerdan, que no puede huir a ningún lado.


Solo queda hacer la nada, deseando que se rompa un eslabón, y por fin la vida demuestre un poco de compasión.